Qué bueno volver a El Saucejo. Ya saben eso de que no hay 2 sin 3. Y aquí estoy de nuevo. Para celebrar uno de los momentos más importantes de la banda, la suya, y del pueblo. Un pueblo que ha vivido por y para la música desde inicios del siglo 20.

Y hoy es de justicia compartir y celebrar lo mucho y bueno que ha hecho la banda por El Saucejo y El Saucejo por su banda.

Buenas noches a todos. Bienvenidos, bien hallados a la presentación del 1º trabajo discográfico de la Banda de Música de El Saucejo. Un hecho sin precedentes en esta localidad en la que resulta complicado datar el origen de la banda, sin fuentes documentales precisas, ni instituciones que lo corroboren.

Me van a permitir que agradezca, antes de arrancar, a quienes han hecho posible que de nuevo esté aquí esta noche. Dicen que de bien nacidos es ser agradecidos, y yo ya en El Saucejo me siento como en casa. Y a pesar de compromisos personales y familiares, cuando su director me llamó, no lo dudé, ¿verdad Espinosa? Así que el cariño y el respeto por todo lo bueno que estáis haciendo es mutuo y espero, ojalá, contribuir esta noche, a que la presentación de vuestro disco se convierta en una momento especial y entreñable. Y para ello, no voy a estar sola. Y hasta aquí puede leer, director. ¿Tú estas tranquilo, verdad? ¿no? pues empezamos bien … ¿verdad Mercedes?

 

Fotos: Intervención de la alcaldesa de El Saucejo, Antonia Capitán // Intervención del compositor pontanés, Antonio Moreno Pozo

Bueno, poco a poco. Hoy toca recordar los mimbres de esta banda.

Aunque es cierto que hay una vasta literatura, testimonios, documentos de diversas fuentes … que apuntan a las referencias municipales de El Saucejo allá por los inicios del siglo XX. Entonces habría que hablar de Rafael Caro Martín (Grajito el viejo), ya componía letrillas para serenatas junto a otros vecinos como Andrés Jiménez Rivera quien estaba «asignado a la música de la escuadra» en la fragata Sagunto en 1882; o Francisco Caro Quijada (Picales, hijo de Grajito el viejo) quien fue designado Trompeta de plaza (puesto para profesionales y no para educandos) en un regimiento de caballería en 1904.

[…] Así empezaba la presentación del primer trabajo discográfico de la Banda de Música de El Saucejo.